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La ética y la moral

2009 October 4
Posted by desarrollopersonalsocial22

 por Héctor Mota Michinel

Lic. en Educación Especial

Especialista en Planificación y Evaluación para la Educación

 

Objetivo:

 

        A través de esta publicación, se pretende establecer y reconocer la relación existente entre la moral y la ética, para el crecimiento personal, profesional y social.

        

 

        En una sociedad democrática y pluralista, donde todos refieren la importancia de la ética y de la moral, parece que el educar en valores permitiría promover un mundo más civilizado. Es por ello que esta publicación de Teorías del Desarrollo Personal y Social, considera significativo abordarlas. Pero, ¿sabía usted qué es la ética?, ¿qué es la moral?, ¿qué ocurre la sociedad?, ¿qué hace el maestro en aula?, ¿y la responsabilidad de la sociedad y la del estado, dónde está?, ¿democracia es sinónimo de ausencia  de ética y de moral?… a través de  esta publicación le invitamos a relacionar, reflexionar, opinar y recomendar  acerca de estas interrogantes.

 

  Como bien sabemos, tanto la moral como la ética, conforman disciplinas que describen  la búsqueda del bien para el hombre, que en última instancia, le proporcionará la felicidad, desde perspectivas complementarias. La primera dirige la reflexión al mundo cognitivo para identificar los valores, pretendiendo dar razón de las elecciones. Es, por tanto, imprescindible para encontrar puentes de entendimiento en las sociedades multiculturales. La segunda se concreta en las normas de comportamiento aplicadas a la vida cotidiana. Si tales normas prácticas son asumidas como buenas por la persona, le son muy útiles en su búsqueda de la felicidad, pero si es incapaz de identificarse con ellas, las vivirá como una opresión.

 

Ahora bien, tan antigua como la humanidad es el interés por querer regular las acciones concretas de hombres y mujeres en todos los ambientes (comunidades, sociedades, organizaciones, culturas, etc.), mediante prescripciones y prohibiciones que definen una moral. Clotet ilustra este hecho con la tripulación de un barco pirata en donde hay acciones obligadas y prohibidas, acciones loables y reprobables. Cuando uno hombre pertenece a una comunidad siempre tendrá un código al cual se ha de ajustar bajo pena de deshonra pública. De allí que Clotet comente que las normas morales existen en la conciencia de cada uno provocando  diferentes puntos de vista y por ende, problemas en el momento de considerar las diversas respuestas existenciales que ejercen las personas frente a ellas.  Ahora bien, Clotet define como los problemas más frecuentes de la ética los siguientes:

 

1) La diversidad de sistemas morales y  la libertad humana.

 

2) Los valores  y el fin y los medios, junto a  la obligación moral y ética.   

 

 

Por otra parte, hay quienes opinan que en ocasiones la moral puede ser opresiva y culpabilizadora. ¿No es mejor una ética sin moral?

 

La moral sólo resulta opresiva cuando no responde a las necesidades de desarrollo de la persona y es impuesta desde fuera. La moral opresiva no es verdaderamente una moral ya que, como dice A. Cortina, la moral no puede imponerse, sólo invitarse. El conjunto de normas desarrolladas por la moral son la forma en que se encarnan los valores éticos en el mundo de lo cotidiano. Por ejemplo, cuando se acepta como valor la igual dignidad de todos los seres humanos, se desarrolla una moral basada en el respeto a los diferentes y la capacidad de diálogo. En el salón de clases, se desarrolla una práctica educativa centrada en el alumno y por el alumno.

 

Solo cuando la moral es impuesta, es decir, cuando la normativa no responde a unos valores asumidos por la persona, es cuando las normas morales resultan opresivas. Bergson diferencia entre moral cerrada, que actúa por presión y oprime a la persona, y moral abierta, que actúa por llamamiento y ayuda al desarrollo personal. 

 

 ¿La ética es relativa? 

 

  Las normas morales de unas sociedades se acercan más que las de otras a respetar los derechos humanos. Los derechos humanos son el referente ético universal. El sistema de concreción de los valores, es decir, las normas morales que funcionan en las distintas sociedades, tradicionalmente se ha entendido que era un sistema adaptativo orientado a mantener a las personas en contacto con su realidad y, por ello, a facilitar su supervivencia como grupo y su desarrollo como persona. Mientras las sociedades han permanecido más o menos aisladas no se ha percibido, prácticamente, conflicto entre las diferentes normas morales. Sin embargo, unas se acercan más que otras al respeto a los derechos humanos, que son el referente ético universal en estos momentos. Algunas normas, o ciertos valores, pueden ser disfuncionales para el desarrollo de la persona. Así pues, todo no es relativo.

 

  En un mundo globalizado y multicultural ¿Hay que imponer los valores culturalmente mayoritarios? o ¿es mejor respetar los de las minorías culturales convivientes si entran en conflicto con los primeros? 

 

  Una ética centrada en el valor del ser humano tendría que partir del respeto a las diferentes culturas, y de la práctica del diálogo desde el respeto mutuo. Puede haber valores que sean disfuncionales para la persona, priorizando al grupo frente a ella. Son aquellos cuya finalidad se orienta, más que a la supervivencia de las personas, a la perpetuación del sistema, de los poderes constituidos, o del hombre poderoso frente al débil. Educar la sensibilidad y potenciar la reflexión en ética facilita llegar a identificar cuáles son los valores disfuncionales.

 

Como demuestra en su libro Marina, “cuando todas las sociedades se liberan de esos cinco factores (la miseria extrema, la ignorancia, el miedo, el dogmatismo y el odio a la tribu de al lado), tendrán un mundo de protección social, participación política y defensor de sus derechos humanos”. Una ética centrada en el valor del ser humano, tendría que fomentar el diálogo con las diferentes culturas, desde el respeto mutuo. Se podría fundamentar una ética laica universal, partiendo del reconocimiento del valor intrínseco de cualquier ser humano independientemente de sus circunstancias.

 

Ahora piense… ¿Mediante la aceptación de la diversidad cultural, no se está reconociendo implícitamente, la igual bondad de todas las morales? 

 

Un valor ético muy importante es la capacidad de diálogo. Con esta actitud nos abrimos al encuentro con la otra persona (o grupo humano) con sus peculiaridades que la hacen única, con su dignidad igual a la nuestra que nos exige respetar su autonomía, y con necesidades básicas que es de justicia procuremos respetar. Así pues, la actitud personal dialogante facilita el encuentro compartido, entre diferentes culturas, de normas morales básicas. Estos mínimos compartidos, por una parte orientan la convivencia pacífica en una sociedad, como la actual, que tiende a la globalización. Por otra parte son dinámicos, es decir, por la propia definición de diálogo, tienden hacia un abandono de los valores que resultan disfuncionales para el desarrollo del ser humano.

 

 

Si aplicamos esto de los mínimos a nuestra profesión, ¿es posible que exista una moral de profesionales cuando hay desacuerdo entre los docentes en relación a algunas cuestiones como, por ejemplo, las escuelas bolivarianas y la nueva ley de educación? Es importante recordar que la ética profesional debería de ser una adaptación de la ética cívica de mínimos al ejercicio de las profesiones. La moral personal es el referente último, por supuesto. Se refiere a los máximos. Pero todas las sociedades democráticas son pluralistas. Por tanto, en todas ellas es necesaria una reflexión ética para identificar unos mínimos morales compartidos, que constituirán su ética cívica. Sería conveniente que se estableciera un verdadero diálogo, sereno y respetuoso, entre los defensores de posturas extremas.

 

Ideas sueltas

 

La cultura es el conjunto de modos de vida y costumbres de los seres humanos.

El lenguaje, la tecnología, las obras de arte, son valores que han sido creados en el seno de una determinada cultura.

Mediante el aprendizaje moral, se aprende a discernir lo que puede resultar bueno, para el crecimiento personal y para la convivencia pacífica, de lo que puede resultar perjudicial.

El crecimiento personal y/o el desarrollo del ser humano, necesariamente se realiza en relación con otros seres humanos.

Frente al aprendizaje moral, en el que las personas nos jugamos nuestra felicidad en el marco de una convivencia pacífica, no existe la actitud amoral, sino la caradura.

Los que viven en una determinada sociedad disfrutando de sus ventajas, pero sin respetar las normas establecidas y, por tanto, sin aportar nada al grupo, no son amorales sino muebles en el camino.

La educación en valores permite identificar el fundamento de las normas y, por tanto, discernir entre las que son morales y las que no lo son.

Cuando no se puede dar razón de los valores que sustentan las normas morales, éstas se viven como un listado de prohibiciones y, por tanto, resultan opresivas.

 

Lista de referencias:

Cortina Orts A. (2005). Ética mínima: introducción a la filosofía práctica. 10ª ed. Madrid:Editorial 

De la Válgoma M, Marina JA.(2000). La lucha por la dignidad. Barcelona: Anagrama;

Frente al fenómeno de globalización financiera y tecnológica, este libro plantea la necesidad de elaborar una constitución universal, códigos y tribunales universales y una ley fiscal universal mínima, respetando las pluralidades culturales ricas y creadoras.

Libros:

Savater F. (2004). Ética para Amador. Barcelona: Ariel.

Marina JA.(1998).  Ética para náufragos. Barcelona: Anagrama,

Ramos, M. (2006). Programa para educar valores. Venezuela: Paulinas.

Clotet, J. (2006). Una introducción al tema de la ética. Venezuela: Brugueras.

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